Cuando las apariencias engañan

Aquel tío con el que casi choco tenía pinta de guiri. Seguro que había venido a Valencia a ponerse hasta arriba de paella y sol. Tenía toda la pinta de no saber decir ni buenos días  y de que tampoco le importase demasiado, la verdad.

Estábamos en el aeropuerto  y creo recordar que los dos nos dirigíamos a la misma puerta de embarque, aunque no recuerdo a cual.

Con las prisas casi lo arrollé, así que, en su idioma, me disculpé y le pedí amablemente que pasara.

Se me quedó mirando con gesto divertido y  en castellano, con marcado acento inglés, me dió las gracias y me dijo que debía tener mucho mundo.

Al darse cuenta de que no tenía muy claro qué me quería decir me lo explicó. Me dijo que un vistazo me había bastado para saber que era extranjero y dirigirme a él en inglés directamente.

Estuve tentado a decirle que no era muy dificil acertar pero no quise cortarle el rollo. Lo que no esperaba en absoluto era que hablara castellano con fluidez.

Más tarde vi que estaba leyendo “La Familia de Pascual Duarte”. Vaya con el guiri y yo que pensaba que no sabía decir ni buenos días.

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John Barnes, toda una leyenda del Liverpool FC, en AIRMIC 2015.

Hace unos días la empresa en la que trabajo me envió a AIRMIC, la principal feria de seguros del Reino Unido, que este año se celebraba en Liverpool. Aunque fue un viaje relámpago en el que apenas pude ver nada, hubo una anécdota divertida.

El martes, el día fuerte del evento, apareció por allí John Barnes a darnos una charla de fútbol, anécdotas de su carrera deportiva, etc…  El tío es simpático y conecta bien con la gente. Explicó que el mejor jugador contra el que había jugado era, sin lugar a dudas, Maradona. Incluso llegó a decir que cuando Maradona metió aquel gol antológico contra Inglaterra, tuvo que contenerse para no gritar gol como un poseso (recordemos que John Barnes vio ese golazo desde el banquillo inglés). También nos explicó que le gustaba mucho el Barcelona y la filosofía de Pep Guardiola, en contraposición a la arrogancia de Mourinho, quien, según decía el propio Barnes, se considera especial.  Frente a eso está el planteamiento de Guardiola que se ve a si mismo como alguien que continúa con la tradición de Cruyff en el club.

En fin, una charla amena que acabó con su “rap”.

En cuanto a Liverpool, pues poco pude ver. Aquí os dejo un par de fotos que tomé durante el paseo que di por la zona de Albert Docks antes de cenar.

Fury

Estatua erguida en homenaje al rockero local Billy Fury

Albert Docks

ZIFERBLAT, la cafetería de Londres donde el tiempo es oro.

He ido un par de veces a una cafetería llamada Ziferblat en la que te cobran por el tiempo que pases allí y no por lo que consumas. Curiosa e interesante iniciativa que, como no podía ser de otra manera, se encuentra ubicada en el barrio de Shoreditch.

Es un lugar con un ambiente agradable, relajado, en el que tienes la sensación de estar entrando a una casa particular más que a un establecimiento comercial. Es todo muy familiar, muy de andar por casa.

Tienes a tu disposición libros, instrumentos musicales, juegos de mesa, y, por supuesto, conexión wifi. Lo más curioso del tema es que te metes en la cocina cuando te apetece, te preparas lo que quieres y te lo llevas a tu mesa. Igualmente, al acabar hay que fregar lo que has utilizado y dejarlo en su sitio. Ziferblat1 En la cocina hay café, té, tostadas, galletas, etc… pero nada de barra libre ni buffet ni cosas por el estilo. No nos emocionemos que el precio son 3 libras por cada hora que pasemos allí, es decir a 5 peniques el minuto. Si a ese precio nos ofrecieran alcohol se arruinarían (sin duda). Ziferblat4 Al fin de cuentas, más o menos, te gastas lo mismo que te gastarías en cualquier cafetería convencional (salvo que te pongas a beber cafés a destajo), pero resulta un sitio agradable, diferente, al que volveré en cuanto tenga ocasión.

Por cierto hubo dos detalles que me parecieron divertidos. El primero es el reloj que te dan para que te lo lleves a tu mesa. Son relojes antiguos, grandotes….que aunque no funcionan resultan graciosos. El segundo es la contraseña de la wifi, takeyourtime.(bien pensado!)

En esta cafetería aprecias claramente que el tiempo es oro. Ziferblat2 Ziferblat3

LITERATURA URBANA EN LONDRES

Al acercarme a ver a qué hora pasaba el siguiente bus me encontré con esta divertida nota. Resulta imposible no esbozar una sonrisa al encontrarse cosas así, tan espontáneas, refrescantes y cargadas de buenas intenciones. Hoy en día que la tecnología es prácticamente indispensable para comunicarse, que apenas levantamos la cabeza de nuestros móviles, encontrarte con una nota escrita a mano que te arranque una sonrisa es algo curioso, que no deja de humanizar un poco la ciudad.

La lluvia no podía faltar.

La letra es de chica….no? 😉

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LONDRES DESDE LAS ALTURAS (II)

La semana pasada un compañero de trabajo me preguntó si me gustaría ir a ver el Sky Garden. Sin tener muy claro qué era, ni cuanto podía costar, dije que sí, que adelante. El compañero, al verme un poco perdido, me explicó que en la última planta del Walkie Talkie se encuentra el jardín a mayor altura de toda la ciudad,  y que las vistas que se tienen desde esa planta son impresionantes. (Suponiendo que salga un día despejado, claro está)

Luego me comentó que la visita es totalmente gratuita. Tan sólo hay que reservarla por internet y asegurarse de llevar encima algún tipo de documento identificativo el día de la visita.

Así que aprovechando que nuestra oficina está justo al lado, organizamos una escapada entre varios colegas del curro. Cuando por fin llegó la fecha de la visita el día salió encapotado, grís, plomizo y oscuro. Muy oscuro. Vamos, lo normal aquí. Así que pensé que veríamos los jardines, pero las vistas no valdrían mucho la pena. En fin, nos tocaría volver a reservar en verano.

Sin embargo, tuvimos la suerte (el milagro, casi me atrevería a decir) de que el día se despejó por la tarde coincidiendo con nuestra visita. ¡Qué suerte! SkyGarden3 SkyGarden2 SkyGarden1 SkyGarden4 SkyGarden5

Corriendo por Londres

O tal vez debería haber títulado este post “running en Londres“, que es como últimamente se le llama al correr en España. Eso sí, de ninguna manera lo hubiera titulado ” haciendo footing en Londres”, porque en inglés no se utiliza la palabra footing para referirse a ir a correr. Se utiliza running o jogging, pero footing la verdad es que no. Es curioso, no sé por qué hemos adoptado esa palabra del inglés para luego cambiarle el significado.

En fin, dejando el origen de la palabras al margen, me gusta salir a correr por Londres antes de cenar. Aunque llueva, haga frío o truene. Supongo que si aquí dejáramos de hacer algo cuando lloviera estaríamos todo el día metidos en casa. Así que toca abrigarse, ponerse mallas largas y echarle un poco de ganas.

Una vez empiezas lo disfrutas, lo que cuesta es arrancar. Por eso pensé que estaría bien quedar con gente para salir a correr de vez en cuando. Sería una manera de motivarme, meterme un poco más en el mundillo y socializar un poco. Buscando en internet di con el grupo Run Camden que quedan todos los miércoles a las 19:00 para completar 8 Km. Hay diversos ritmos, no hay necesidad de correr un montón para poder seguirles. Ya he ido unas cuantas veces y me lo paso genial. La gente es agradable, hay buen ambiente y puedes correr al ritmo que te apetezca. También quedan los viernes a las siete de la mañana pero eso ya me supera. Además, no me daría tiempo a llegar al trabajo luego.

En el enlace que he puesto aparece su grupo de facebook por si queréis cotillear un poco. Ahí cuelgan los mapas de las rutas que recorrermos, algunas fotos, eventos, etc…

Lope de Vega visita la casa de Shakespeare

Hacía tiempo que tenía ganas de ir al Shakespeare´s Globe, aunque ir a ver una obra de teatro en la que se hablase inglés de la época de Shakespeare me echaba un poco para atrás. Me apetecía, pero por otro lado sabía que para no perderme tendría que estar ojeando algún libreto, o textos como los del cine mudo (si es que los había). Vamos, que no tenía muy claro si lo iba a disfrutar o a sufrir.

Así que cuando vi que por primera vez se iba a representar en el teatro de Shakespeare una obra de un autor de habla no inglesa, y que el invitado era Lope de Vega, compré entradas sin pensármelo dos veces. La obra se titulaba Castigo Sin Venganza, que, todo sea dicho, no me sonaba de nada. Aunque si tenemos en cuenta que mi culturilla sobre Lope de Vega no pasa de Fuenteovejuna pues es bastante normal.

No sabía muy bien qué esperar ya que no voy al teatro casi nunca. Además, compré entradas de las de estar de pie, pegado al escenario. La verdad es que, sin saberlo, fue una decisión muy acertada porque eso nos permitió estar muy cerca de los actores. Esa sensación de proximidad, de estar prácticamente metido en la obra, es algo único que hace que la vivas más.

El vestuario, el escenario, el vocabulario que utilizaban los personajes, todo, absolutamente todo, contribuía a darte la sensación de que estabas asistiendo a una representación teatral en pleno Siglo de Oro.

Ah, por cierto, había un par de pantallas electrónicas en los laterales con textos en inglés, que explicaban lo que iba sucendiendo en la obra. No eran subtítulos, sino explicaciones como las del cine mudo. Además me fueron muy útiles, sobre todo al princio ya que llegué un poco tarde y no sabía de qué iba la obra.

Aquí os dejo un vídeo que pude grabar cuando la representación ya había acabado y estábamos aplaudiendo a los actores.(Durante la obra no se permitía grabar vídeos ni hacer fotos)